viernes, 12 de febrero de 2016

Los modelos de funcionamiento interno sobre el cuidado


Los bebés dependen completamente de los cuidados del adulto. Es muy importante para ellos comprender cómo funciona el cuidado.
Así como veníamos diciendo en spost anteriores, que los bebés van aprendiendo a lo largo de la experiencia, que las personas actúan de diferente manera porque hay distintas mentes, así también, van desarrollando modelos de funcionamiento interno de cómo les van a responder las personas. Son los mapas causales del cuidado.
Los bebés seguros, aprenderán por la experiencia, que el adulto acudirá en su ayuda para hacer que se sientan mejor, porque sus cuidadores habrán respondido rápidamente consolándolos cuando estuvieron tristes.
Los bebés que llamamos evitativos o evasivos, aprenderán a no causar problemas al adulto y por tanto tratarán de no expresar la angustia, porque sus cuidadores probablemente no han reaccionado con  consuelo a la angustia del bebé.
Los bebés ansiosos, dudan de la efectividad de la conducta adulta para calmarlos porque probablemente sus cuidadores han respondido con mucha angustia ellos mismos ante la angustia del bebé. Por todo ello, es tan importante la información que el bebé va adquiriendo sobre la gente que lo rodea.
Estos aprendizajes se darán por tener madres, padres o cuidadores con determinadas capacidades parentales y características para vincularse que dependerán también de sus propios esquemas referenciales, experiencias con sus cuidadores y el tipo de apego que han desarrollado. Por ello decíamos anteriormente, que es interesante el trabajo sobre los modelos de apego de los cuidadores para mejorar la crianza. Cuidadores que respondan más o menos rápidamente o efectivamente a las señales de angustia del bebé, proporcionarán una experiencia diferente que hará que un bebé tenga un tipo de apego seguro, evitativo o ansioso con ese cuidador, y un tipo de apego  diferente al que mantenga con otra persona significativa. 
Con esta información, podemos entender por qué es mejor que un bebé tenga experiencias y establezca vínculos de apego con varias personas, por ejemplo, el padre, la madre y abuelos, ya que con cada una tendrá una experiencia diferente de cómo el adulto acudirá en su auxilio cuando lo necesite y cuánto puede confiar en que expresar la angustia producirá una respuesta efectiva del adulto. Esta multiplicidad de experiencias de apego posibles, le otorgan una riqueza mayor de respuestas esperables.

Autora: Lic. María Elena De Filpo Beascoechea
Licencia: todos los derechos reservados
Fotografía; Mariela De Filpo Beascoechea
Licencia: todos los derechos reservados

lunes, 1 de febrero de 2016

Influencias recíprocas en las interacciones

                                              
Los seres humanos actuamos sobre nuestro mundo social provocando modificaciones, lo moldeamos, pero también el mundo social nos moldea a nosotros.
La multiplicidad de interacciones entre las personas y su entorno comienza en la niñez temprana. Los niños moldean su mundo y ese mundo los moldea a ellos. Los niños influyen sobre sus padres tanto como los padres influyen sobre sus hijos. Esto está causado por las diferencias individuales de los niños, que provocan diferencias en los modos de actuar de los padres. Podemos verlo claramente en los casos de hermanos, en que sus padres, siendo los mismos, reaccionan de forma diferente e interactúan poniendo en juego características distintas con cada uno de los hermanos, generando cualidades específicas en el vínculo con cada uno.
Por eso, decimos que los hermanos pueden tener distintas madres, aunque éstas sean la misma persona. Para poder mejorar los aspectos de la crianza, los papás y mamás o los cuidadores responsables, verán que, en cada caso, habrá que analizar qué aspectos de su personalidad, carácter o emocionalidad, ponen en juego con cada niño, porque, aunque hagan lo mismo, a cada uno le llegará de diferente manera, y su interacción será necesariamente específica.

Uno de los modos en que contribuimos a mejorar la crianza, en Proyecto Piuquén, es trabajando con los padres, madres o cuidadores responsables, los aspectos relacionados con la historia vincular con sus propios padres o cuidadores. Sumamos a ello, un análisis minucioso de las interacciones madre/padre/cuidador/hij@ y una comprensión más profunda de las influencias mutuas que condicionan respuestas automáticas en algunos casos y más o menos conscientes, en otros. Respuestas que a su vez predisponen al hijo a responder de determinada manera que retroalimenta un circuito de interacciones recíprocas. En este tipo de análisis incursionamos en el nivel de las motivaciones inconscientes, los deseos, las expectativas, los miedos, las angustias, las fantasías.

Autora: Lic. María Elena De Filpo Beascoechea
Licencia: todos los derechos reservados.
Fotografía: Mariela De Filpo Beascoechea
Licencia: todos los derechos resevados

lunes, 18 de enero de 2016

Atención y aprendizaje en los bebés

                                                         “Se diría que los bebés tienen un apetito voraz por lo inesperado"
                                                                                                                                           Alison Gopnik 
Los bebés van aprendiendo cómo funciona el mundo gracias a su atención a lo nuevo. Cualquier cosa y más aún, algo inesperado, capta la atención de los bebés, q le dedicarán más tiempo de observación que a algo esperado.
Su atención es más exógena que endógena, porque está incentivada por estímulos externos. La posibilidad de elegir focalizar en algo determinado se va desarrollando con los años, es una posibilidad de lograr un control sobre aquello en lo que queremos centrar nuestra atención, que se desarrolla lentamente a lo largo de los años de preescolar. Este control estará regido por sus prioridades interiores más que por los acontecimientos externos, en los niños más mayores. En los bebés y los niños pequeños, es más difícil inhibir las distracciones ya que a diferencia de los adultos, su atención es menos focalizada, por eso los bebés aprenden tanto acerca de cómo funciona el mundo. Toman todos los datos que pueden de la realidad sin seleccionarlos, ya que por ahora no importa qué es importante y qué no, esa selección se hará más adelante. Podemos decir que los bebés son expertos en aprender. A diferencia de los adultos, que tratamos de centrarnos en aquello que nos sea más útil y relevante para nuestra vida, los bebés tienen el imperativo de aprender todo lo que puedan en poco tiempo y les irá mejor prestando atención a todo.
Por eso, no pretendamos que un bebé o niño pequeño, atienda a algo mucho tiempo porque cuando pase a ser conocido o cuando se cruce en su camino algo nuevo o inesperado, será muy normal que desvíe hacia ello su atención. Este conocimiento, aunque parezca muy obvio, nos ayudará en el vínculo y también en el juego con ellos, no volviéndonos insistentes en tratar de “encarrilarlos” en un juego determinado, sino entendiendo que se desviarán, cada vez que les sea posible, hacia otros rumbos, con su específica "distracción" saludable.

Autora: Lic. María Elena De Filpo Beascoechea
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Fotografía: Mariela De Filpo Beascoechea
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sábado, 2 de enero de 2016

¿Por qué se crean los compañeros imaginarios?


Entre los 2 y 6 años se da el apogeo de los compañeros imaginarios y ese período es también cuando los niños crean una psicología cotidiana, es decir una teoría de cómo funcionan sus mentes y las mentes de las otras personas. Comienzan a comprender las relaciones existentes entre los deseos y las creencias, las emociones y las acciones.
¿Cuál es uno de los principios centrales de esta teoría de la mente?
Uno de los principios centrales es que la gente tiene percepciones, creencias,  emociones y deseos diferentes y que de acuerdo a esas diferencias se puede llegar a acciones distintas. O sea,  que las personas se comportan de forma diferentes porque tienen distintos tipos de mentes.
Los amigos imaginarios no son ni una forma de terapia ni una sustitución de los amigos reales. Son muy parecidos a los personajes de ficción adultos y están relacionados con lo que los niños van aprendiendo sobre las otras personas.
La capacidad de poder imaginar mundos posibles está ligada a la capacidad de poder pensar causalmente. 
Los compañeros imaginarios permiten a los niños explorar mundos posibles y realizarlos.
Podemos afirmar que los niños son pequeños científicos que tratan activamente de comprender como funciona el mundo.
Los niños que crean compañeros imaginarios tienen una teoría de la mente más avanzada que otros niños y les gustan las personas. Les agrada pensar en ellas aunque no  estén con nadie.
La creación de estos amigos, reflejan una inteligencia social y emocional que les permite predecir pensamientos, acciones y deseos de los otros y de sí mismos, para saber cómo obrar para lograr un resultado buscado. Esta gama de los posibles mundos, relaciones y experiencias las exploran a través de su vínculo imaginario con estos personajes.

Autora: Lic. Maria Elena De Filpo Beascoechea
Licencia: todos los derechos reservados.

Imagen: M.C.Escher: “Relativity”

sábado, 19 de diciembre de 2015

El amigo imaginario


El amigo imaginario representa un fenómeno conocido de la infancia y al que Marjorie Taylor estudió realizando entrevistas a niños y sus padres a través de preguntas  específicas. A través de dicho estudio ha corroborado que los niños con amigos imaginarios no son ni más geniales, ni más brillantes, ni más creativos, ni más tímidos ni es signo de patología.
El amigo imaginario no es producto de la angustia ni del trauma. Puede ser utilizado para solucionar algún problema pero la mayoría parece constituir una diversión para su creador.
Los niños con compañeros imaginarios, saben que lo son, conocen bien la diferencia entre realidad y ficción en general.
Taylor también comprobó que, cuando los niños se hacen mayores (10 años), los compañeros imaginarios creados alrededor de los 4 años, se sustituyen en muchos casos, por una nueva actividad imaginaria: los paracosmos, que más que personas son sociedades imaginarias. Los paracosmos son universos con lenguas, geografía e historia propias.
En el próximo post: ¿Por qué los niños crean compañeros imaginarios?

Lic. María Elena De Filpo Beascoechea.
Licencia: Todos los derechos reservados.
Fotografía: Mariela De Filpo Beascoechea
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martes, 1 de diciembre de 2015

¿Qué capacidades y habilidades de los padres son necesarias para contribuir a un desarrollo sano del hijo?

En la experiencia de ser madres o padres, además de los momentos de sueños y fantasías de cómo será el futuro hijo y cómo seremos como madres o padres, existe el momento del encuentro con el bebé real. La paternidad y maternidad no son sólo experiencias subjetivas sino que son también sociales.El desarrollo de la salud mental del bebé dependerá de la calidad de las interacciones con sus cuidadores más significativos, padre, madre, abuelos, cuidadores.